El indecente acoso a la CUP

El indecente acoso a la CUP

Los impacientes no entendemos ni entenderemos nunca como puede haber gente como Rajoy: permanentemente impasible ante la ofensiva enemiga en lo que parece una insoportable indolencia propia de un insensato. No obstante, para mi sorpresa -y la de casi todos- su táctica ha funcionado a la perfección ante una amenaza secesionista que se está diluyendo como un azucarillo en una taza de té ardiendo, ante la incredulidad de cuantos observamos con escepticismo su paciente espera. No sé como podía saberlo, pero parece claro que el Presidente al menos intuía con fuerza que el delirio catalán se iba a descomponer. No me malinterpreten: tengo a los independentistas catalanes por la peor gente posible; no solo me irrita su ignorancia feroz y su prepotencia salvaje- además me parecen intolerablemente agresivos e irrespetuosos, cuando no abiertamente xenófobos y totalitarios. Creo que la sociedad catalana ha tragado con un nivel de populismo agobiante, y muchos han creído a pies juntillas infinidad de mentiras malintencionadas, que no tenían más objeto que sembrar la división y el caos en una otrora próspera región que recibe y va a seguir recibiendo las consecuencias de implantar las políticas de la pobreza; el discurso de la miseria.

565cb48e64cdfPero ¿saben qué? La culpa de esto no es de la CUP. Tampoco que el ‘prusés’ haya degenerado en una patética pantomima que le alegre el serranito con fino de domingo a los señoritos de bodega en Jerez y ganadería en Sevilla. No es culpa de la CUP que ahora mismo ser catalán sea una cruz en forma de vergüenza que muchas buenas personas tendrán que cargar durante años, si no generaciones. Obviamente, CUP ha jugado un importante papel en difundir mentiras y convertir la ciudad de Barcelona en el gran templo europeo de la basura, la Buenos Aires de este lado del Atlántico: pancartas anti-sistema, graffitis con la cara de los ‘mártires’, pegatinas con consignas políticas en el mobiliario urbano, cárteles políticos y electorales en cada esquina, banderas en los balcones y centenares de miles de lemas de esos tipo “guerra social contra el capital” o “anarquía o muerte” por toda la ciudad. Barcelona hoy da puto asco, ¿para qué vamos a ser políticamente correctos? Da puto asco que hayan convertido a la que durante tantos años fue el motor económico nacional en el símbolo de la podredumbre moral y la degeneración social de una generación de catalanes que no han sido ni la sombra de sus padres: unos borregos chillones de poco curro y mucho porro. En Cataluña se solía decir “anem a fer feina” que significaba que todo el mundo a trabajar. Los hijos de aquellos solo gritan consignas políticas que buscan amedrentar a la mayoría que no se traga las mentirijillas del Régimen para que sigan agazapados mientras la democracia es evacuada ordenadamente de este pozo de locos y mentirosos. La CUP ha sido y es parte cómplice de esto proceso de demolición, y representa al sector más tarado de entre todos los ineptos que han hecho de Cataluña la broma con la que nos estamos descojonando todos. Pero el ‘prusés’ no ha caído por culpa de CUP.

El culpable es Artur Mas

No hace falta recopilar el sinfín de cruces radiofónicos, tuits incendiarios y artículos críticos que el independentismo está produciendo estos días: están en armas los unos contra los otros, echándose las culpas mutuamente y sin ponerse de acuerdo si quiera para decidir donde se organiza el entierro del proceso separatista más ridículo que la humanidad recuerda. En esta guerra de acusaciones la CUP está arrinconada ante la mayoría que los pone de traidores para arriba, puesto que la coalición de la ignoniminia (Juntos Por el Sí) no solo cuenta con más adeptos, sino que tiene a su servicio todas las herramientas de la Administración Autonómica que con tanta generosidad para consigo mismo gobernó Jordi Pujol durante años y que nunca ha dejado de estar al servicio de Convergencia. Ninguno de estos lacayos de ese poder pestilente que llena los bolsillos de quienes se envuelven en las esteladas y desprecia a la gente honrada van a contar la verdad, pero eso no la hace menos verdad: Artur Mas y solo Artur Mas es responsable del hundimiento de este cayuco -iba a decir Titanic pero no hay manera de verlo…-.

CUP ha dicho que no investirían a Mas. Lo dijeron antes de las elecciones y lo dijeron después. Antes de traicionar su palabra y a sus votantes decidieron someterlo a votación, y se ratificó la oposición a Mas, por su escandalosa participación en sonrojantes casos de corrupción que está investigando la Justicia. CUP explicó una y otra vez que su veto era solo a la figura de Artur Mas que -entendían- no podía pilotar la constitución de la nueva República Catalana. Estos vagos mostraron su predisposición a apoyar la investidura de Romeva el de la ridícula diéresis, de Oriol -Uriol- Junqueras -el guapo del grupo- o incluso de algún líder de Convergencia como Neus Munté. les valían todos menos Mas, y les alabo el gusto porque realmente el Lamesuelas Mayor de Cataluña no tiene el respeto de nadie y es inconcebible que siga siendo Presidente incluso de su comunidad de vecinos.

¿Se dan cuenta de lo fácil que habría sido para una persona íntegra?

Tras siglos de opressió de los poderes de Madrit el clamor de llibertat del teu poble está más cerca de ser una realitat que permitirá a los catalanes dejar de ser robados por els espanyols repressors para ser propiamente atracados por tus jefes los Pujol y el resto dels teus companys. Moltíssims amics del partit viven de la política -y el hurto- y sus escaños, concejalías y sueldos dependen de que el procés salga adelante. Dependen de ti, President. Els teus socis de la coalició JxSí volen comenzar a treballar pel bé la nació que tant estimas i que els cruels espanyols tant han expoliat a lo largo de los siglos. Solo tienes que hacerte a un lado, como Darth Pujol -a veces Yoda- antes que tú, y junto a él seguir trincando en la sombra mientras avanza el proceso que empobrecerá a muchísimos para enriqueceros a unos pocos. El proceso que sacará a Cataluña del euro, hará colapsar su sistema de pensiones, lo llevará a la bancarrota y lo librará por fin de las cadenas coloniales españolas. El proceso que permitirá pagar en ‘Pujoles’, preciosas monedas con la cuatribarrada en un lado y tu enorme mandíbula en el otro – el resto de la cara veremos si cabe-. El proceso está ahí: Espanya no tiene Govern i el problema tinc una dificil solució, es la oportunitat ideal per a seguir mintiéndole a los nens hasta que sean leales votantes a los que esquilmar.

Pues no.

No. Artur Mas dice no. El proceso se puede ir a la mierda, el sentimiento de cientos de miles de catalanes debidamente engañados y a los que seguir encadenados a su mezquino DNI les romperá el corazón le da igual. Que muchos compañeros de partido se queden sin escaño, sin concejalía, sin puesto en la Administración desde el que chuparnos la sangre, le da igual. Le da igual decepcionar a sus socios de ERC, o prolongar la agonica incertidumbre que vive esta Cataluña payasa. Le da igual contrariar a los millonarios Víctor Grifols (Grifols) y Artur Carulla (Agrolimen) que tantas veces han defendido la independencia mientras sacaban su dinero de Cataluña y lo ponían a salvo. A Artur Mas se la ha sudado que Pilar Rahola esté alcanzando cotas de histrionismo hilarante que dejen en muy mal lugar aquello de que els catalans som gent amb molt seny. El seny. El puto seny que se pronuncia ‘señ’ para que en Castilla nos caguemos intentando pronunciarlo como expertos. El seny de un tipejo capaz de tirarlo todo por la borda para satisfacer un ego desbordante y ridículo que le somete al escarnio público. Un ego que exige destruir décadas de trabajo; tiempo que muchos mediocres han gastado a cambio de nada batallando para hacer realidad esta lamentable causa. Un ego que ha pasado por encima de todos esos ‘mataos’ que cada 11 de septiembre se pasan el día de pie haciendo cadenas humanas o la ‘V’ de la victoria o la payasada que se les ocurra ese año para demostrarnos a los españoles que, efectivamente, son más tontos que un cubo. El ego de quién es capaz de no apiadarse de los tarados de la ANC que hicieron una poderosa, emotiva y dramática huelga de hambre de 24 horas. Un día entero, sin comer; lo que para cualquier gordito a dieta como yo es normal adquiere tintes de grandeza en esta Cataluña épica en la que incluso hay valientes dispuestos a lidiar con sus jugos gástricos durante un día entero en pos de una independencia que por culpa de Artur Mas no solo no va a ocurrir, sino que ya ha pasado a la historia de Occidente como uno de los episodios más degradantes en los que una sociedad se inflige a si misma una humillación de proporciones colosales.

Sirva la vida y obra de Artur Mas como demostración de que, efectivamente, a veces la realidad supera a la ficción.

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