Morgan 3-Wheeler, inimitable

Morgan 3-Wheeler, inimitable

Conducir un Morgan 3-Wheeler debe ser el placer más gratificante que un amante de los automóviles pueda imaginar: este pequeño trasto que no tiene nada, tiene todo lo que los conductores podríamos desear. Lo llamaré coche, pero sin convicción porque en realidad atesora casi todas las cualidades de un estupendo juguete y casi ninguna de lo que hoy en día llamamos coche, pero eso hace de esta joya algo muy especial. ¿Como puede decir que un conductor hallará el placer más gratificante en un juguete grande sin puertas, ni ventanas, ni aire acondicionado ni radio… Ni nada? Querido lector, la conducción es mucho más que eso; de hecho hay que alejarse de la comodidad de los coches modernos para disfrutar de los grandes placeres de la automoción: el traqueteo del asfalto, el viento en la cara, el rugido del motor, el temblor incontrolable del volante… Si algún día tiene la oportunidad de conducir un 3-Wheeler me entenderá, se lo aseguro.

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Con un peso inferior a 500kgs y un motor en el entorno de 100cv (depende del modelo), el Morgan 3-Wheeler acelera de 0 a 100 en 4.5 segundos y puede alcanzar cómodamente velocidades superiores a los 200 km/h 

La célebre Morgan Motor Company ha sido siempre una de las más reconocidas y apreciadas casas automovilísticas del mundo, por sus elegantes automóviles y su fidelidad a los diseños clásicos que han hecho de sus bólidos, cotizados objetos de deseo. De entre todos ellos queda guardado con especial arraigo en la retina de los aficionados el simpático vehículo de tres ruedas que fabrican artesanalmente desde -por lo menos- los primeros años 30. Cual fue la alegría del mundo del automovilismo cuando en 2011 la casa Morgan anunció que sacaría un nuevo modelo de su legendario 3-Wheeler, ciñéndose al diseño que a tantos conductores ha embelesado a lo largo de los casi 100 años de historia de este inimitable producto.

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Diré poco más porque creo que los vídeos que adjunto y su página web les darán mejor idea de lo que supone conducir esta obra de arte que yo. Conducir un 3-Wheeler es disfrutar del viento en la cara y sentir el asfalto como no lo podrá hacer en ningún otro coche: subirse al 3-Wheeler es tanto como viajar en el tiempo a cuando la automoción daba sus primero pasos de la mano de aventureros y excéntricos aristócratas, que hicieron de esta una industria romántica dedicada a innovar en un terreno tan vibrante como es la automoción, y que proporciona tan fulgurantes ratos de velocidad desbocada y adictiva adrenalina.

El Morgan 3-Wheeler no es un coche caro, al contrario: les dejo la lista de precios en la que podrán observar que pueden hacerse con uno por menos de 30,000 €. A muchos les parecerá caro pagar esa suma por un coche inútil que solo sirve para darse el capricho de conducir a ras de asfalto, pero eso lo convierte en un coche ‘no-asequible’, pero nunca caro. Tengan en cuenta que es un coche de producción artesanal que la casa Morgan puede no tener disponible o hacerle esperar varios meses. 

 

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Comments

  1. Está claro que el three wheeler de Morgan es un coche divertido y original. Pero más allá de eso me parece un coche completamente inútil, no tiene capota y al coger cualquier bache teniendo una sola rueda detrás, olvidate de tu culo. Es un coche que, o tienes un circuito de carreras en la puerta de tu casa o no te lo compres porque la verdad no merece la pena.

    • El tío Canduterio : diciembre 18, 2015 at 3:45 pm

      Ciertamente Pepito no creo que haya nadie que pueda permitirse el lujo de no tener más coche que este: es un capricho inútil pero de todos los grandes caprichos, este es de los baratos!! Al que le guste la velocidad y el clasicismo como a mi, se lo puede pasar de miedo con este trasto…¡más cara es una avioneta! Un saludo!!

  2. Canduterio, te estás yendo. Jajaja

    Vuelve, Canduterio, vuelve. Tus lectores te queremos aquí.

    El clásico triciclo de Morgan es una preciosidad, pero también una inutilidad completa. Curiosamente tiene dentro una lección política. Los triciclos surgieron como alternativa económica a los primeros automóviles, que eran objetos de superlujo, fuera del alcance de casi todo el mundo. A medida que se fueron abaratando los procesos de fabricación se fueron descartando porque sus inconvenientes mecánicos son enormes (y no creo que haya que extenderse sobre ello). Pero el 21 de Enero de 1921 en Inglaterra se promulgó la Motor Taxation Act que imponía un tributo de 1 libra por caballo de potencia a todos los coches de 4 ruedas y una tarifa plana de 4 libras por año a los triciclos de menos de 800 libras de peso (independientemente de su motor)

    Parece ser que se publicaron en aquella época evaluaciones del coste anual de diferentes coches (para un uso de 6000 millas por año) y salía: Morgan 54 lilbras, Austin 7, 65 libras y Rover 68 libras. Y en los años 20 una libra era bastante dinero, incluso para el poseedor de un coche.

    Es decir, que el gobierno inglés promovió el uso de los triciclos, que se mantuvo en las islas mucho más tiempo que en el continente. En la Europa continental, tiempo después y por otras razones, dieron en promover el uso de motores Diesel (inicialmente previstos para maquinaria pesada) en vehículos particulares y consiguieron que actualmente en España y Francia el parque Diesel sea mayor que el de gasolina.

    O sea, que al margen de la mecánica aplicada (y aún de la mecánica racional, dijera yo) los ministros de hacienda se consideraron y se consideran imbuidos de la potestad y aún del deber de decirle a sus ciudadanos qué máquinas deben usar. Los mecánicos de esto no entienden, pobrecicos míos.

    Pero, vamos, que salvo cuando estemos muy juguetones, lo de las tres ruedas más bien para los nenes, ¿no?

    Post Scriptum: la información sobre los triciclos ingleses está sacada de

    http://www.3-wheelers.com

    Post Scriptum bis: Aparte del clasicismo de los Morgan, se ven circulando por las calles, de cuando en cuando los triciclos Spyder, que son la versión hipermoderna y futurista. En ambos casos lo que está garantizado es que, subido en uno, por la calle te van a mirar hasta dejarse los ojos clavados en tu nuca, jajajaja

  3. El tío Canduterio : diciembre 18, 2015 at 5:09 pm

    Efectivamente, el Spyder es otro de los muchos modelos triciclos, pero convendrá conmigo Guildenstern en que ninguno tiene el aura mágica ni la gracia del fabricado por Morgan: personalmente me gustaría atraer esas miradas, pero solo si son de admiración. El Morgan suscita esa admiración, el Spyder solo suscite escéptica curiosidad! Por lo demás, es muy interesante lo que cuenta sobre el nacimiento del vehículo de tres ruedos por motivos fiscales, le agradezco la lección.

    Eso sí, no puedo despedirme sin rechazar enfáticamente que el Morgan 3-Wheeler sea “una inutilidad completa”; sirve para ser conducido, ni más ni menos. Sin más música que el rugido del motor, sin más aire acondicionado que el que la naturaleza estampe contra su tez y con todos los baches imaginables. Un lujo.

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