Comments

  1. Amigo petimetre:

    No me había dado cuenta, pero, efectivamente, ¡dice Ruiz!. Parece claro que Rajoy tiene un problema cuando habla, pero yo entendía que era un problema puramente fonético (esas eses sibilantes en las que parece que no puede apretar la lengua contra el paladar) y empiezo a pensar que puede no ser puramente fonético (asunto de logopedas) sino neuronal (materia para neurólogos, por tanto). Y a ello contribuye también la extrema rigidez facial del personaje. A veces, por dicha inexpresividad, no me parece un ser humano, sino un robot, lo que, si fuera posible, no sería malo en sí mismo. Un robot puede ser más equilibrado y prudente (menos emotivo) que un ser humano. Hay un cuento de ciencia ficción (“Evidencia”, de Isaac Asimov, recopilado en “Yo Robot”) en el que el candidato es, efectivamente un robot. Aparenta ser el abogado Stephen Byerley, un hombre de espíritu humanitario que se opone firmemente a la pena de muerte; pero se dan cuenta de que es un robot porque nunca come en público. Entonces el inventor lo retira de la circulación y lo perfecciona para que pueda comer y que los demás vean que come. No es, evidentemente, el caso de Rajoy, pero sí que parece que este hombre tiene algún poblema, digo plobrema… no, ¡prrroooblema! con el lenguaje.

    • Definitivamente Mariano Rajoy debería acudir prontamente a un logopeda. Aunque a veces sí que es verdad que parece un problema directamente derivado de una falta de concentración. Puede que Isaac Asimov lo predijera correctamente y estamos ante un robot.

Deja un comentario