La delirante idea de nombrar a Zidane entrenador del Real Madrid

La delirante idea de nombrar a Zidane entrenador del Real Madrid

Yo fui de los que apoyó a Benítez. O por lo menos quise darle una oportunidad: estoy a favor de los entrenadores duros que imponen una disciplina marcial por lo que nunca me gustó el estilo Ancelotti. Por un lado, creo que a Mourinho le fallaron las formas, pero no el concepto. Por el otro, siempre he desconfiado de los entrenadores como Carletto que permiten a los jugadores ‘romper tarima’ después de encajar cuatro golitos en casa contra el Atleti; además no le reconozco grandes méritos al italiano en la consecución de la Décima, puesto que se consiguió con una pírrica victoria en el último minuto tras un partido mal planteado por un entrenador débil y permisivo al que los futbolistas chulearon cambiando el planteamiento para enderezar la cosa con un gol de córner en el último suspiro.

Por estos motivos, veía con buenos ojos la llegada de un técnico reacio a caer en el colegueo con sus subordinados, pero que no hacía gala de la mala educación y falta de respeto por todo y todos del laureado técnico portugués que le precedió. Es evidente que algo no ha funcionado porque el equipo no tira, así que veo bien el cambio de entrenador. Ahora, lo que me parece un sindios es la descabellada idea de poner a Zinedine Zidane a dirigir al Real Madrid.

Para empezar, hay una cosa que no se puede obviar al hablar de esta propuesta: a la mayoría de los aficionados les parece una buena idea. Esto es probablemente la pista más poderosa de que, efectivamente, estamos ante una idea lamentable. Casi todos los madridistas zanjan el debate del banquillo con una frase lapidaria:

“Como futbolista fue un ‘crack’, y además es amigo de los futbolistas”

zidaneglasgow_270x250Perdónenme si yerro, porque igual es que yo soy gilipollas, pero ¿podría algún amable lector indicarme exactamente desde cuando ser un buen futbolista automáticamente te convierte en un gran entrenador? Desde luego, de poder identificar alguna correlación, optaría por la contraria: a peor jugador, mejor entrenador. Creo que es indiscutible que ni Pelé, ni Maradona ni Di Stéfano han demostrado en el banquillo siquiera un ápice del descomunal talento que atesoraban como futbolistas, mientras algunos de los más exitosos técnicos del mundo fueron pésimos y fracasados futbolistas (Pellegrini, Benítez, Mourinho) o futbolistas que llegaron a la élite pero destacaron más por su dureza o tozudez que por su fino trato al esférico (Simeone, Guardiola, Luís Aragonés, Camacho). De hecho, probablemente el único gran futbolista que también demostró una inusitada habilidad estratégica es Johan Cruyff. A excepción del fabuloso pelotero holandés, nada de nada; y sin embargo ahí está toda la prensa y toda la hinchada afirmando con rotundidad que los pies de Zidane nos van a volver a llevar a la gloria… Señores…

El rol del entrenador se parece al del futbolista como un huevo a una castaña: debe imponer su criterio sin tiranías pero sin debilidades, debe administrar los ánimos de una plantilla bajo gran presión y agobiante exigencia, debe manejar los recursos futbolísticos y humanos de un grupo de competidores que se disputan los puestos -y los euros- entre ellos, pero a los que debe convencer de que ganan más si ganan juntos porque ganan todos. Un entrenador debe lidiar con chavales a menudo de origen más que humilde que no siempre saben o pueden digerir la avalancha de millones que les da el ‘showbusiness’ de repente antes de cumplir dos décadas sobre este planeta. También debe un entrenador saber primar esfuerzo sobre talento y vice-versa, u obligar a un asentado veterano a ceder el paso a una joven pero prometedora estrella.

Zidane-Madrid-Castilla-2No hay ninguna evidencia de que Zidane sepa hacer ninguna de estas cosas, y sus resultados con el Castilla han sido hasta ahora más que discretos: es cierto que este año las cosas marchan mejor, pero culminar la Liga el año pasado en sexta posición de su grupo en 2ª B es poco impresionante. Esto no quiere decir que Zidane no pueda llegar a ser un magnífico entrenador, pero creo que si dejamos a un lado los sentimentalismos, es palmario que no es natural dar el salto de un equipo de mitad de tabla en 2ª B al mejor equipo del mundo. No solo sería una pésima noticia para el Real Madrid, que habría gastado una auténtica e indecente fortuna en una nave ultra-moderna para dejar que la pilote el más inexperto de los comandantes; también sería una mala jugada para un Zidane que tiene todas las de fracasar. Si naufraga no solo habrá tirado por tierra parte del crédito, el estatus y el cariño que se ganó de blanco, sino que además perderá la oportunidad de dirigir al Real Madrid más adelante, cuando sí se haya consolidado como un técnico de élite y esté realmente preparado para hacerse cargo del club más importante de todos los tiempos.

Acabo señalando que me preocupa el ‘Guardiolismo’ imperante: desde que al Barça le saliese bien –cuando las arcas del club estaban vacías- la jugada de poner a un novato a cargo, todos parecen querer copiar el modelo. Este intercambio entre una periodista y Raúl González Blanco hace unos días da buena cuenta de ello:

 -Raúl, se está hablando mucho del cambio en el banquillo del Madrid y quería saber sí tu querrías dirigir algún día al equipo… ¿Te ves entrenando al Madrid?

 –¡¡Pero si todavía no tengo ni el carnet de entrenador!!

Pues eso.

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Comments

  1. Tio Canduterio: de acuerdo en el 95 %. Zidane no es, al menos a día de hoy, entrenador para el Madrid. Hágole notar, no obstante, que la disciplina que es capaz de imponer el entrenador depende mucho del respaldo que le otorgue el presidente. Y, finalmente, quite de la lista de futbolistas toscos a Luis Aragonés. Tosco era su carácter, su estilo de juego era elegante y su habilidad para tirar faltas con barrera, totalmente fuera de lo común.

  2. Canduterio, me temo que el problema es aún más difícil de lo que planteas. Hay que tener en cuenta lo difícill que es ser entrenador del Madrid. Hay que ser estratega y táctico y con mano izquierda para disciplinar a 22 chavales millonarios y con mano derecha para torear a la prensa y con lo necesario para poder ser un símbolo de un club centenario y archiprestigioso (Mourinho, reunía algunas cualidades, pero entre la cara perpetua de nene enfurruñado y lo del dedo en el ojo, para símbolo, desde luego, no valía). Puede que al entrenador del Madrid se le exija demasiado. Aunque tal vez unos buenos resultados en el campo, compensaran todo lo demás….

  3. […] de Zidane va a acabar mal. Escribí hace no mucho sobre el error garrafal de poner a los mandos de esta enorme nave a quien acaba de aprender a llevar una zodiac, y me […]

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