Engrandecieron el fútbol IV: Finidi George

Engrandecieron el fútbol IV: Finidi George

La alegría es un sentimiento maravilloso, que en España se asocia con justicia a Andalucía. Me encanta Andalucía porque es un sitio alegre, y me encantan los equipos andaluces por su alegría natural: Cádiz, Recre, Granada… Todos son equipos inherentemente alegres con aficiones que llevan en la sangre un concepto alegre del fútbol: no como deporte combativo y guerrero, sino como acontecimiento festivo que produce una inmensa alegría que compartir con familiares, amigos e hinchas. Para mi, el equipo históricamente con más salero de la Primera División es el Real Betis, y si le preguntas a un bético por quienes son los jugadores más alegres que recuerda probablemente te mencione nombres como Joaquín y Denilson, pero sobre todo, todos los béticos te hablarán de Finidi George.

n_real_zaragoza_varios-20209Finidi era la alegría personificada, el buen rollo constante. El Ronaldinho de los 90 y, a falta del talento descomunal del astro brasileño, Finidi desarrolló un carisma muy especial que ha pasado a la historia simbolizado en una prenda inolvidable: el sombrero. Si buscan a Finidi en internet, su nombre inmediatamente vendrá asociado al sombrero; es casi imposible encontrar un futbolero en España que no asocie inmediatamente el recuerdo del gran delantero nigeriano del Betis con los sombreros oscuros de ala ancha con los que celebraba los goles. Y es que Finidi fue un futbolista diferente, único, especial… Fue uno de esos tipos entrañables que le caía bien a todo el mundo, y como no jugaba en uno de los grandes había unanimidad entre los españoles en el deseo de que marcase Finidi para verle con el sombrero puesto. Recuerdo en mi más tierna infancia enchufar el Fútbol Es Fútbol (Telemadrid) en casa de mi abuela el domingo por la tarde esperando el resumen del partido del Betis para ver si había marcado Finidi.

Todos los años en Primera División juegan 20 equipos que cuentan cada uno con aproximádamente 22 futbolistas, por lo que hay 440 futbolistas en Primera, más o menos. En una década, como muchos juegan varios años, podemos hablar quizás de 2000 futbolistas diferentes. ¿Ustedes se hacen a la idea de lo complicado que es, entre tantos futbolistas, ser uno de los más recordados de toda la historia de la Liga? Pues Finidi es uno de esos; apenas hablaba el idioma, y solo jugó cuatro temporadas en el Betis, pero dejó una impronta fascinante y atractiva: una huella imborrable en el corazón del beticismo y de toda España, que se acostumbró a ver al Betis en las posiciones más altas de la tabla aupado por los goles de su espigado delantero negro.

Fueron años increíbles en el Benito Villamarín, formalmente renombrado en honor a su Presidente, Manuel Ruiz de Lopera, que apostó fuerte por fichajes de renombre. Así, en 1996 entre incesantes rumores de que la estrella del Ajax Campeón de Europa jugaría en el Real Madrid, los holandeses comunicaron que rompían las negociaciones con el Madrid porque le habían vendido al nigeriano al Betis. ¡¡¡Al Betis!!! Le siguieron otros fichajes importantes hasta que en 1999 Ruiz de Lopera rompió la baraja llevando a cabo el fichaje más caro del mundo hasta entonces: el brasileño Denilson que jugaría en Heliópolis tras un traspaso de 5.300 millones de pesetas. Con Finidi, el equipo acabó tercero en Liga en 1997, cuando solo los dos primeros iban a Copa de Europa, y al año siguiente fue cuarto y llegó a la final de la Copa del Rey de España, que perdió contra en FC Barcelona en la prórroga. Jugó la Recopa de Europa con una plantilla que recuerdo bien y en la que se apostó fuerte por el talento nacional -excepción hecha del croata Jarni y el propio Finidi- en la que jugaban el portero Toni Prats, Alfonso Pérez, Oli, Cañas y otros históricos verdiblancos. Buenos jugadores, pero el crack era Finidi: el que levantaba al beticismo del asiento y llenaba el Villamarín de alegría era Finidi. El que hizo que toda una generación de españoles simpatizasemos con el Betis era Finidi.

Incluso tras los grandes años del EuroBetis en los primeros 2000, que trajeron la clasificación para la UEFA y el 4º puesto (2004) y el mágico 2005 en el que los béticos acabaron de nuevo cuartos, jugaron la Copa de Europa tras eliminar al vigente subcampeón (AS Mónaco) y ganaron la Copa del Rey, para el beticismo el ídolo fue Finidi. Fue un futbolista de los que derretían a la grada, de los que levantaban hasta a los octogenarios con sus goles. Fue un jugador de sonrisa permanente que siempre tuvo al beticismo de su lado, y uno de los futbolistas más inolvidables de la historia de la Liga Española.

Finidi Sombrero

Un futbolista distinto, de los que hicieron de esta la mejor Liga del mundo. Uno de los nuestros, de los que engrandecieron el fútbol, sin quitarse el sombrero.

Finidi George nació en Port Harcourt (Nigeria) en 1971. Se retiró del deporte demasiado pronto, a los 33 años, tras jugar en España, Inglaterra y los Países Bajos, donde ganó 3 Eredivisies, 2 Supercopas Holandesas, la Copa de Europa, Copa Intercontinental y la Supercopa de Europa. Fue, durante 11 años, el gran referente de la Selección Nigeriana con la que disputó los mundiales de EEUU 1994 y Francia 1998. El futbolista africano más querido de la historia de España. 
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